En tres actos Todo lo sólido se desvanece

En tres actos

Todo lo sólido se desvanece

06.10.2020 - 06.02.2021

Acto 2. Todo lo sólido se desvanece

El segundo acto, que lleva por título Todo lo sólido se desvanece, es una travesía por un grupo de obras que permiten entender hasta dónde la pulsión abstracta no agotó sus límites; al revés, quizás sigue siendo esa forma del lenguaje que mide el esfuerzo de los artistas por comprender el caos sin la voluntad de domesticarlo.

Tendemos a pensar la abstracción como un reverso depurado de la realidad, como esa parte de lo invisible que por fin podemos «ver ante nuestros ojos». Igualmente, apreciamos del pintor o del escultor abstracto la osadía para sintetizar en un gesto, en una mancha y en una torsión de la materia aquellas pulsiones que animan el mundo. Sin embargo, también cabe la hipótesis de que sea el tiempo eso que registran las obras no figurativas, que lo documentado por quienes practican la abstracción sea un instante fugaz, una especie de parpadeo en el que incluso lo sólido también se desvanezca.

Compartir